La carne de pavo es una proteína muy saludable y resulta un favorito como cena de Navidad y las grandes celebraciones familiares. Por eso aquí te compartimos algunos consejos para almacenar el pavo para conservar su sabor.

Las bacterias necesitan nutrientes para crecer, el agua y la proteína suelen ser ideales para que proliferen. Como el pavo, al igual que cualquier otro tipo de carne, contiene agua y es muy rico en proteínas, puede contaminarse fácilmente.

Pero siguiendo estos estos consejos, puedes disminuir el riesgo de contaminación, para que tu pavo se mantenga en las mejores condiciones y conserve su sabor.

 

Conservarlo en su empaque original

Cuando compras un pavo empacado que no vas a preparar de inmediato, se recomienda conservarlo en el empaque original. El empaque, en especial cuando se trata de uno al vacío, ayudan a mantener las bacterias alejadas de la carne y a alargar el tiempo de vida del producto.

 

Cómo almacenar el pavo congelado

Al comprar pavo que ha sido congelado inmediatamente después del sacrificio, notarás que la diferencia de calidad es mínima, al compararlo con el pavo fresco. Esto debido a que los productores utilizan técnicas en las que se alcanza la temperatura de congelación sumamente rápido, por lo que se conservan sus cualidades casi intactas.

La recomendación es que el pavo que se compra congelado se mantenga así hasta que lo vayas a usar. La temperatura de tu congelador debe ser de -18º centígrados, para garantizar la calidad. Muchos congeladores modernos traen su propio termómetro para indicar la temperatura a la que se encuentran, si el tuyo no lo tiene vale la pena comprar uno.

En esas condiciones, el pavo puede permanecer congelado hasta un año sin echarse a perder. Pero recuerda siempre consultar la fecha de expiración del empaque.

Por otro lado, si compras pavo fresco y decides congelarlo debes hacerlo de inmediato tras comprarlo, de lo contrario corres el riesgo que se arruine fácilmente. Considera que cuando lo congelas en casa, tomará más tiempo, por lo que puede perder varias de sus cualidades. Lo ideal es que si vas a almacenarlo congelado, lo compres así.

 

Cómo almacenar el pavo en refrigeración

El pavo descongelado o que ha sido comprado fresco, debe mantenerse en refrigeración en todo momento hasta que llegue el momento de cocinarlo. La temperatura de tu refrigerador debe estar por debajo de los 5º centígrados para que las bacterias no logren reproducirse.

Toma en cuenta que un refrigerador o congelador que está demasiado lleno no logrará enfriar lo suficiente, porque el aire no circula con libertad. Por eso, asegúrate que haya un espacio entre el pavo y los otros alimentos que conserves allí.

El tiempo que puedes conservar el pavo en refrigeración es de uno o dos días. Si necesitas conservarlo por más tiempo, entonces será mejor comprarlo congelado y descongelarlo el día anterior.

 

Cómo descongelar el pavo

El proceso de descongelación del pavo debe siempre hacerse en refrigeración y nunca a temperatura ambiente.

Las bacterias y microorganismos proliferan rápidamente en temperaturas que se encuentran entre los 5º y 65º centígrados. A este rango de temperaturas se le conoce como zona de peligro.

Cuando descongelas el pavo o cualquier carne al ambiente, la parte externa perderá frío más rápido (entrando en la zona de peligro), mientras el centro permanece congelado. En lo que esperas a que se descongele completamente, las bacterias empezarán a crecer en el exterior, cuando menos afectando su sabor, pero incluso llegando a convertirse en un riesgo para tu salud.

 

Cómo trasladar el pavo

Cuando vayas de compras, asegúrate que el pavo y otros alimentos fríos sean los últimos que tomes, para que pasen la menor cantidad de tiempo fuera del refrigerador.

Calcula cuánto tiempo pasará desde que saques el pavo de las máquinas enfriadoras del lugar en el que lo compres, hasta que logres volver a introducirlo al frío al llegar a casa. Si es más de una hora, entonces lleva contigo una hielera y con hielo, para conservar su temperatura.

Sigue este consejo sin importar si comprarás el pavo fresco o congelado, en ningún caso debes permitir que pierda frío, para garantizar la seguridad y conservar la calidad.

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